Doris Maribel Sandoval, restauradora de obras del museo de antropología de San Pedro Sula

Se camina hasta la parte de atrás del edificio, el estilo arquitectónico da la sensación de que ya no se esta en esta época. En un cuarto retirado se encuentra Doris Maribel Sandoval, restauradora de obras del museo de antropología, quien te recibe con una sonrisa inspirando una sensación de confianza de inmediato.

            Se entra al cuarto donde se restauran las obras del museo y de inmediato, un olor particular inunda el sentido. Sandoval extiende la mano, coge una silla y da una cordial invitación para sentarse en donde ella trabaja.

–          ¿Como término con este oficio? ¿Algun familiar tuvo alguna Influencia?

–          Mi abuelo era jefe de vigilancia en las ruinas y se jubilo. ¡Pero las ruinas ya eran parte de el! El seguía preguntando “¿Y la tienen en buenas condiciones?” ¡Entonces nose si esto viene por la sangre! 

La emoción se le notaba en sus ojos, cada utensilio de la mesa, cada pequeña estatuilla con cientos de años parecían ser parte de ella.

–          ¿Hay algún trabajo en especial para usted?

–           El 2007 encontramos la Venus, que venia en unos cuatro mil fragmentos. Llevamos cerca de seis meses.

Siguió describiendo la estatua humana con la misma exaltación con la que comenzó a hablar. Se le notaba la paciencia y la dedicación que le tenía a su trabajo. Con tantos artefactos arqueológicos en un solo cuarto era obvio que la pasión que tenía su abuelo por el pasado estaba en ella.

–          ¿Son frecuentes los problemas económicos para realizar este tipo de proyectos?

–           Presupuesto si ha habido, lo que falta seria más interés.

–          ¿Algún mensaje hacia la juventud?

–          Que despierten un poco el interés. Vienen por puntos, o porque le va a venir en un examen. Muy pocos estudiantes han tenido mucha curiosidad sobre el origen de una pieza, no saben del proceso.

Este punto que ella resalto era mas que obvio cuando se entra al museo, parece estar en buen estado, pero para ser un tesoro nacional sigue estando demasiado solitario. Al parecer siempre hay cosas que interesan más que el pasado, algo que parecía molestar a Sandoval.

–          ¿Adonde se mira en diez años?

–          ( Entre una pequeña risa contesto) ¡Nose, yo vivo el momento, disfruto mi trabajo, me apasiona! Hoy es hoy.

Daba la impresión de una mujer con gustos simples, que intentaba disfruta cada momento de la vida, sin complicaciones. Se despidió educadamente y volvió a su trabajo alegremente, sin ninguna preocupación y viviendo el momento.

~ por nuevageneracionhn en julio 29, 2010.

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